La ducha y los perros.

¿Por qué a nuestros perros no les gusta bañarse?

Te explicamos todo lo que deberías tener en cuenta para bañar a tu perro.

Si estás leyendo esto es que quizá tengas una “pelea” cada vez que tienes que bañar a tu perro.

De hecho le temes a esos días de montaña y lluvia porque sabes que después… toca ducha.

En este post te vamos a dar una serie de pautas y una explicación lógica del por qué a nuestros perros no les gusta, por lo general, pasar por la ducha.

Es muy común que cuando nuestros perros son cachorros no dediquemos tiempo a que se sientan totalmente cómodos en este tipo de situaciones que son de paso y no tenemos que hacerla cada día. 

A continuación todo lo que nuestros perros han de positivizar para finalmente disfrutar de esta ducha.

NUEVAS SUPERFICIES 

Hemos de partir de la base que una bañera nunca será la mejor superficie para nuestro perro: resbala, él no ha entrado ahí por voluntad propia y tampoco puede huír cuando se sienta incómodo. 

A lo anterior hemos de añadir los siguientes puntos que nuestro perro ha de positivizar para que se sienta cómodo en estos momentos.

¿Cómo podemos ayudarle con esto? 

Nunca hemos de ser bruscos con nuestro perro ni forzarle ya que estos forcejeos pueden suponer que se resbale e incluso caiga añadiendo tensión e inseguridad a este ambiente.

En la medida de lo posible hemos de intentar que nuestro perro se sienta seguro. Para ello podemos comprar una superfície antideslizante. AQUÍ te dejamos un ejemplo.

RUIDOS

Recordamos que los sonidos no son percibidos igual que nosotros por nuestros perros. Ellos los sienten de una forma mucho más intensa que nosotros. 

Por lo tanto, una de las cosas a las que se ha de habituar nuestro perro es la alcachofa de la ducha y el chorro que sale, ya que por lo general tiende a hacer ruído.

¿Cómo habituamos a nuestro perro a este sonido? 

Una vez nuestro perro esté dentro de la ducha, encenderemos el agua y de forma progresiva teniendo en cuenta el lenguaje corporal de nuestro perro y analizando si está o no cómodo, iremos aumentando la intensidad. 

La cuestión es que, mientras nuestro perro esté concentrado con la Lickimat, iremos aumentando de forma progresiva la intensidad del agua (y como consecuencia el ruído de esta). 

Lo ideal es hacer esto varias veces antes de que toque ducha de verdad. Ir al baño y positivizar el lugar. Después meterle en la ducha unos minutos pero sin agua y que se vaya llevando sensaciones positivas. Y después iremos aumentando progresivamente la cantidad de estímulos.

MANIPULADOS

Por mucho que trabajemos todas las anteriores situaciones, si nuestro perro no se siente cómodo siendo manipulado por nosotros es imposible que salga un “buen baño”.

No sólo es importante trabajar esto en la zona baño, sino en millones de situaciones. 

¿Cómo podemos positivizar los manipulados?

Desde bien pequeñito nuestro perro ha de estar cómodo con las caricias y el contacto (siempre respetando su espacio, evidentemente), para hacer chequeos veterinarios, para mirarle los oídos, las patas… o en este caso bañarle. 

  1. Para ello podemos sentarnos en el suelo con él de forma tranquila y relajada. 
  2. Las caricias una vez se acerque a nosotros serán lentas y tranquilas, en la dirección de su pelo. 
  3. Es muy importante ir analizando sus reacciones. Cuando se siente cómodo, cuando se incomoda y anotaremos cuáles son las zonas que a priori parece más sensible. 
  4. Una vez tengamos esta lista de zonas más sensibles, como por ejemplo las patas traseras, enfocaremos nuestra atención ahí en los días sucesivos. En la sesión de caricias siempre deberá sentirse cómodo y a gusto. 
  5. Poquito a poco iremos avanzando de la zona del muslo hasta la pata, tocar las almohadillas…siempre en calma. 

AGUA Y JABÓN

También tendemos a pensar que a nuestro perro si le gusta bañarse en el río, le gustará bañarse en casa y para nada es así. De hecho sentirse limpio…

¡Eso está sobrevalorado! 

Simplemente como los apartados anteriores debemos de ir de forma progresiva haciendo un conjunto de todo y bajando la intensidad en función de su lenguaje corporal.

Como has podido ver, para ayudar a nuestro perro a estar cómodo, a ayudarle con sus miedos e inseguridades es IMPRESCINDIBLE conocer al dedillo su lenguaje. Es por ello que tenemos nuestra Guía de Lenguaje y Comportamiento Canino , para echarte una mano en todo esto. 

CUÉNTANOS EN COMENTARIOS si tu perro lleva bien esto de la ducha, ¡queremos leerte! 

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