Se acercan fechas señaladas, la noche de San Juan y con ella, el miedo a los petardos de nuestros perros. 

Ellos son parte de nuestra familia y si estás leyendo este artículo en parte es porque temes a esta fecha y estás dispuesto o dispuesta a cambiar ese día para que ellos lo pasen un poquito mejor dentro de las posibilidades.

Antes de dar ciertos consejos y pautas para, en la medida de lo posible, ayudarles a pasar esa noche lo mejor posible, es importante saber el por qué de este miedo a este tipo de sonidos. 

¿Por qué los perros tienden a tener miedo a los petardos y truenos?

“Básicamente” porque su capacidad auditiva es mucho mayor que la nuestra. 

Ellos escuchan los sonidos aproximadamente unas 3 veces más altos que nosotros. Mientras nosotros, los humanos, nacemos con capacidad para escuchar sonidos de hasta 20.000 hercios, ellos, los perros tienen un alcance auditivo que puede llegar hasta los 50.000 hercios. Pueden escuchar sonidos hasta una distancia de 4 veces mayor a lo que lo hacemos los humanos. 

Además, en este tipo de situaciones hemos de tener en cuenta que ellos no saben de dónde provienen estos sonidos interpretándolos como una amenaza. En general, todos los ruidos impulsivos, descontrolados y que no saben de dónde provienen les van a generar cierta inseguridad.

A nivel físico, este miedo genera que su sistema nervioso libere mucha adrenalina y cortisol (la hormona del estrés).

A nivel sintomático, en función del perro puede gestionarse de diferentes formas: temblores, jadeos excesivos, vómitos, diarrea, taquicardias, ladridos constantes… 

Además puede tener diferentes motivos de base:

  • Mala socialización: La etapa de cachorro es crucial para positivizar este tipo de situaciones. Para ayudarles, podemos crear entornos de petardos ficticios con Youtube dentro de casa mientras les preparamos juegos de olfato y analizando bien su lenguaje para ver si están cómodos o no e ir aumentando la intensidad. Lo importante es que asocien la situación negativa de estar escuchando algo que les provoca inseguridad con algo que para ellos es muy positivo (juego, olfato, chuches…)
  • Genética: Si sus ascendentes han tenido tendencia a tener pánico a este tipo de situaciones es más probable que tiendan a desarrollar miedos. 

Consejos para sobrellevar esta noche lo mejor posible

  • Acompañarle y entenderle. El primer paso siempre siempre siempre seremos nosotros. Tal y como hemos dicho al principio del Post, ellos escuchan los sonidos mucho más intensos que nosotros y tampoco son capaces de entender de forma racional que no pasa nada, que son petardos que suceden a 200 metros y no les harán nada. Por desgracia esto no lo pueden entender.

    No obstante, nuestra actitud en este momento es muy importante. Ellos han de notar Seguridad y calma en nosotros. Seguridad y calma no significa que estemos sobre-estimulando a nuestro perro con nuestra voz y caricias, sino que simplemente sepamos transmitirle que estamos ahí con él y que no pasa nada. Podemos agacharnos, ponernos en cuclillas, prepararle juegos de olfato si está receptivo para ello, subirle al sofá con nosotros… simplemente él debe de notar en nosotros calma, seguridad y cercanía.

    Una buena forma de saber si están realmente relajados y descansando es fijándonos en su posición corporal cuando duermen.
  • Dejar que busque el sitio dónde se sienta más seguro: Durante esa noche, muchas veces se meten debajo de la cama, en el baño, incluso dentro de la bañera. Debemos permitírselo, ya que probablemente sea la zona más insonorizada de la casa y dónde se sienta más seguro.
  • Trabaja el miedo a los ruidos meses antes de esa noche. Muchas veces tendemos a olvidarnos de estas situaciones y nos damos cuenta cuando ya las tenemos encima, pero es muy importante trabajar este miedo de forma constante y muy progresiva. 

    Una forma “sencilla” de positivizar poco a poco el miedo a ruidos es que mientras nuestro perro vive situaciones agradables para él como puede ser la hora de la comida o un juego con nosotros, pongamos a baja intensidad sonidos de petardos. Progresivamente iremos incrementando estos ruídos siempre atendiendo a las señales de calma y de estrés de nuestro perro, nunca sobrepasaremos el límite y trabajaremos bajo el umbral que nos muestre a través de su lenguaje (desensibilización sistemática). Debemos tener en cuenta que esto sube los niveles de estrés de forma general, por lo que es importante hacerlo bastante antes de la noche problemática y no la semana antes.
  • Insonoriza una habitación al máximo posible para esa noche. Cierra las puertas y ventanas y ayúdate de “Sonido Blanco” u “Ondas Delta”; existen muchos audios en Youtube que pueden ayudar a la relajación en esos momentos. AQUÍ te dejamos un ejemplo.
  • Además de todo lo anterior, podemos ayudarnos de  productos naturales como la lavanda, manzanilla o feromonas. Productos como ADAPTIL ayudan a que nuestros perros se sientan más seguros gracias a estas feromonas. Es importante tener en cuenta que estos productos nunca van a ser la solución, simplemente puede ser de ayuda, pero lo importante es lo que trabajemos con nuestro perro antes, y lo que hagamos esa misma noche.

    Las Flores de Bach también pueden ser un buen aliado para ayudar a nuestro perro a relajarse, Aquí te dejamos un par de artículos sobre Flores de Bach: 

*Hemos de ser conscientes que todas estas pautas ayudan y no son las soluciones infalibles.

Cosas que NO debes hacer en este tipo de noches o situaciones

  • No le dejes solo. Estas situaciones elevan sus niveles de estrés por las nubes y estando solo sin acompañamiento puede llegar a autolesionarse o escaparse; por desgracia, se han visto casos de todo tipo en estas noches de San Juan.
  • No pases de él si tiene miedo. El miedo es una emoción, y como tal, nuestro perro no es capaz de controlarla. Existen profesionales que recomiendan ignorar a nuestro perro mientras se encuentre en ese estado para que así “aprenda” a que sólo le atenderemos de forma relajada.

    No obstante, esta emoción es totalmente involuntaria, no la vamos a reforzar por acariciarle, pero como hemos dicho previamente, hemos de transmitirle calma y seguridad, las caricias en estos casos deben de ser siempre relajantes y hacia la dirección que va el pelo, no la contraria.
  • No le castigues. Castigar al perro sólo hará que tenga más miedo y ansiedad ya que asociará el trueno o petardo no sólo con el miedo sino también con el castigo . 

Esperamos que te hayamos ayudado en cierta medida con estos consejos para sobrellevar lo mejor posible la noche de San Juan y en general las noches de celebraciones. Y, lo más importante, pon foco en el año que viene ya que este tipo de miedos requieren mucho tiempo y dedicación para que mejoren.

¡Te leemos en comentarios! ¿Qué tal lleva tu perro estas fechas señaladas?