¿Los collares de pinchos y ahogo para nuestros perros son una opción válida?

Siempre vamos a escuchar ciertos debates sobre cuál es el mejor material de paseo para tu perro que tira de la correa: ¿Collar o Arnés?  En la ecuación a veces se introducen el collar de ahorque o incluso el de pinchos para que nuestro perro vaya cerca de nosotros.

El objetivo es que nuestro perro deje de tirar en el paseo. El objetivo es que nuestro perro se relaje y fluya en el paseo.

¿Qué hay en el cuello de nuestros perros?

En el siguiente vídeo podréis observar todo lo que hay en el cuello de nuestro perro y lo delicado que es. AQUÍ

PIEL

El contacto y el rozamiento del material de paseo puede dañar la piel, llegando a exponerla a picores, heridas, bacterias…

Recuerda cuando eras más joven y los zapatos te rozaban llegando a hacerte herida. Qué incómodo era. O esos zapatos que, después de una larga noche de fiesta te dejan los pies como una pasa y pasas los siguientes días con tiritas. Pues lo mismo.

Bien. Tu perro vive esto todos los días, mínimo 2 veces.

MÚSCULOS

En cada paso los músculos de nuestro perro trabajan. En el caminar son muchísimos los que se ejercitan. Los perros también sufren contracturas y dolor en sus músculos.

Cada tirón o cada paso que haya tirón de la correa se produce un daño en la musculatura de nuestro perro. Piénsalo.

ÓRGANOS, HUESOS Y VÉRTEBRAS

En el cuello hay 7 vértebras. De hecho, muchos de los problemas de comportamiento de los perros provienen de dolor en vértebras, músculos…

El material de paseo puede producir también el desgaste de las vértebras derivando en dolor y por consiguiente cambios en el comportamiento.

SISTEMA NERVIOSO

Los perros como nosotros tienen sistema nervioso pasando por un conducto muy importante, la médula espinal.

El movimiento de las vértebras afectará de forma directa a la médula espinal pudiendo llegar al pinzamiento medular y afectar por lo tanto al sistema nervioso del perro. Esto derivaría en problemas más graves a nivel físico y que, a nivel comportamental, podrían derivar en agresividad.

SISTEMA RESPIRATORIO

Encontramos la tráquea, la laringe y el esófago.

Si existen presiones en el cuello, dichos músculos perderán su forma circular y ser irá cerrando el conducto. Esto puede derivar en distintos grados de colapso traqueal.

La funci´pn de la laringe es el control de que la comida no entre en el sistema respiratorio. Cuando se ve afectada puede comenzar a fallar y puede derivar en problemas de obstrucción del pulmón o dificultad al tragar.

COLLARES DE AHOGO Y PINCHOS PARA PERROS

El collar de ahogo y el collar de ahorque para perros tienen en común que buscan producir la incomodidad o dolor del animal en el momento exacto que producen el comportamiento que queremos erradicar. En este caso, los tirones de correa.

No obstante, no se tienen en cuenta todos los daños internos, a nivel físico y emocionales que pueden provocar en nuestros perros el uso de estas herramientas.

–  Collares de ahogo: Esta herramienta se cierra cuando nuestro perro tira de la correa produciéndole cierto ahogo de forma automática.

Seguramente tu perro dejará de tirar usando esta correa. No obstante dejará de hacerlo por dolor, por miedo. Lo que consigue esta herramienta es anular el aprendizaje y derivar en otro tipo de problemas emocionales.

– Collares de pinchos: Estos collares se cierran como el collar de ahogo pero tiene el objetivo de clavar sus puntas en la piel del animal. Produciendo, como es evidente, dolores y heridas incrementando el castigo más que los collares de ahogo.

Es difícil que exista un paseo fluido. Es difícil que tu perro disfrute del paseo con esto en el cuello. Ponte en su piel (nunca mejor dicho) por un momento. No creo que haga falta nada más que añadir.

PERJUICIOS EMOCIONALES

Como hemos repetido a lo largo de este post y dejando de lado los problemas físicos e internos que pueden provocar los collares de ahogo y de pinchos para perros en el cuello, vamos a enumerar los problemas emocionales que pueden provocar y provocan estas herramientas:

  • MIEDO: Uno de los momentos más importantes de su vida, el paseo, lo va a vivir con la incertidumbre de que, en un momento u otro va a sufrir dolor. Si quiere oler una esquina, si quiere relacionarse con otro perro, si tiene ganas de hacer sus necesidades sentirá dolor. Este dolor le causará una fuerte inseguridad que derivará en miedo al entorno y nula capacidad para gestionarlo. Imagínate que cada vez que fueras a saludar a una persona, a comprar el pan y fueras a pagar, cada vez que fueras a hacer tus necesidades sintieras un dolor en el cuello. Terminarías caminando con miedo y una inseguridad brutal… ¿No?

  • Estrés. Es evidente que el dolor aumenta el estrés de forma inevitable. El pasear y sentir esos tirones e incluso heridas aumentará los niveles de estrés de tu perro. Todo esto puede derivar en otros problemas emocionales como puede ser, por ejemplo la destrucción en casa desfogando o intentándolo esos niveles de estrés tan elevados.

  • Rotura del vínculo: ¿Cómo va a confiar en nosotros si eres tu el que le pones esa herramienta que le produce de forma directa dolor? En el paseo está unido a ti con la correa. Y el final de la correa está atado a esa herramienta. Cada vez que se gire con dolor te verá a ti. Incluso a veces tirarás tu de forma inconsciente y él también lo sentirá. ¿Confiarías en tu pareja si te pusiera un collar de pinchos?

  • Reactividad: Es imposible que tu perro gestione bien el entorno si constantemente recibe esas rozaduras que le provocan miedo. Esto derivará en inseguridad cuando va  a relacionarse y lo gestionará de forma desproporcionada. Es decir, ladrará, se abalanzará con el objetivo de alejar ese estímulo por la inseguridad que le producirá.

  • Agresividad: El dolor es uno de los principales causantes de la agresividad. Nosotros mismos, los humanos, cuando nos sentimos con dolor de cabeza, de barriga o malestar, estamos como más susceptibles. Pues ellos también. Para trabajar temas de agresividad hemos de descartar primero problemas físicos y sobre todo, evitarlos como este sería el caso.

CONCLUSIÓN

 

Si tu perro tira de la correa averigua el por qué. Averigua cómo puedes trabajarlo de forma positiva de verdad.

Puede que detrás haya inseguridad, miedo, exceso de energía o bien que simplemente tenga ganas de hacer sus necesidades. En función de cada cosa el trabajo que debes hacer detrás es muy diferente. No podemos englobar todo en el mismo saco. Los collares de ahogo y el collar de pinchos para perros nunca serán la mejor.

Es normal. Todos hemos aprendido de este mundo desde 0. Pero si algo no cuadra con tu forma de ver al perro y tu forma de educarle… Para. Respira. Dedica un par de días a buscar información sobre ese tema. Pregunta a educadores. Y decide con toda la información.

Esperamos que la información te haya sido útil.  Si quieres profundizar en el mundo canino más aquí te dejamos nuestra guía 🙂

DÉJANOS EN COMENTARIOS SI ALGUNA VEZ HAS VISTO ESTE TIPO DE COLLARES EN LA CALLE

¡UN ABRAZOTE!